Si hoy es lunes y ella no está en casa. 
Imagínate, una persona como yo, que se pasa aquí ocho horas diarias de lunes a sábado. 
Brindamos varias veces, y el lunes por la noche yo seguía en el hospital. 
El lunes por la mañana había ido al despacho, como siempre, para solucionar algunos asuntos financieros, pero sin intención de entrar en el taller. 
La joven, que se desplazaba por primera vez al extranjero en tareas de cooperación internacional, llegó a Guinea el pasado lunes, un día antes de muerte. 
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